Las elecciones primarias: entre encuestas, gurús, analistas y sesgos de confirmación

Fuente preferida Fakenews Venezuela

La sociedad venezolana está entrando en un proceso de elección primaria, para la escogencia del candidato que representará a la oposición para los comicios presidenciales de 2024. Recientes encuestas han medido preferencias y disposición para votar, a la par de la circulación, por diversas vías, de mensajes en torno a quién debería ser el aspirante con el mayor favoritismo.

En este sentido, no es de extrañar que el venezolano quede en un ambiente digital con alta producción de contenidos falseados, los malintencionados y los orgánicos, y que estos vayan operando a favor o en contra de alguna aspiración política.

A meses de las primarias y del proceso oficial de campaña, se comienza a percibir la sobreexposición de determinados usuarios que son elegibles como candidatos de diversos partidos. Así, va creciendo la expectativa entre los ciudadanos que se comunican a través de las redes sociales, es decir, los que tienen acceso a internet, que, lamentablemente, no son todos los ciudadanos de este país, debido a las brechas digitales en ciertas comunidades. 

También se ve el aporte, no siempre apegado a la realidad, de la perspectiva de usuarios de relativa influencia política, cuya narrativa se viraliza en función de su opinión o de encuestas realizadas al vuelo a través de la plataforma Twitter.  La opinión es, o al menos debería serlo bajo estándares de libertad de expresión, libre y atribuible a la libertad de pensamiento.  El problema radica cuando se usurpa la identidad de los llamados influencers, en función de hacer que estos se proclamen a favor de algún aspirante, cuando no lo haya hecho aún. Bulos como estos han tenido lugar en pasados comicios en Venezuela. El llamado es a verificar en los usuarios reales si se pronuncian a favor o en contra del referido candidato, antes de compartir el contenido. 

Tampoco es de extrañar que en la diversa y autopreservación de creencias previas, muchos usuarios midan menos la credibilidad de los mensajes, y los compartan, fiables o no, por el hecho de que confirman sus posturas políticas. En este sentido,  se sugiere a reflexionar antes de compartir. La UNESCO recomienda pensar hasta tres segundos antes de hacerlo, en función de la propia responsabilidad del ciudadano como emisor en su proceso comunicacional.También se recomienda tomar en cuenta la información de medios críticos e independientes de su preferencia en la esfera digital. Adicionalmente, que verifique lo que reciba como proyecciones de empresas encuestadoras con reconocida trayectoria y antecedentes fiables, pues algunas de estas también han sido objeto de usurpaciones por parte de laboratorios de desinformación, que, valiéndose de sus logos, han puesto a circular falsas previsiones en procesos comiciales previos.

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