La carrera contra la desinformación desde la alfabetización
Insistir en la verificación de los contenidos es también recordar la necesidad de actualizar los procesos a través de los cuales emprendemos las tareas de contraste, revisión y finalmente confirmación o desmentido. En la sociedad de la información ha quedado más que demostrada la intrusiva velocidad con la que se actualizan las plataformas de difusión de contenidos, se renuevan algoritmos de funcionamiento y, también, se tecnifican los procesos digitales de producción y difusión de la información.
Ese acelerado ritmo de actualización, renovación y tecnificación es seguido muy de cerca por los mecanismos de construcción de contenidos falsos, manipulados y automatizados. Entonces, los procesos de verificación de contenidos también se deben insertar en esa carrera de velocidad, aunque la rigurosidad de la verificación, supone en sí misma una tarea de largo aliento, de resistencia y perseverancia más que de rapidez. Parece entonces un camino asimétrico, que pone en desventaja, al menos en términos de “tiempo” y “duración de los procesos”, a la verificación frente a la producción de desinformación.
¿Cómo consume contenidos la sociedad de la información?
El análisis del consumo de contenido informativo, de acuerdo con el Reporte de Información Digital 2024 del Reuters Institute, revela una dependencia en crecimiento de las aplicaciones de mensajería y redes de videos, destacando plataformas como YouTube, Facebook, WhatsApp, TikTok, X (antes Twitter). Se trata de espacios digitales de fácil y gratis acceso donde la capacidad de buscar contenidos se adapta automáticamente a los intereses de quien inserta comandos, sin discriminar la calidad, veracidad y rigurosidad en la construcción de esos mensajes de distintos formatos. Queda entonces bajo la responsabilidad de quien busca, desarrollar estrategias de acceso a contenidos de calidad, y es en ese espacio donde nos proponemos la tarea de alfabetización digital para frenar la desinformación.
En Venezuela la tendencia concuerda con lo reseñado por esa investigación internacional. En el libro Consumo informativo y cultural en Venezuela (AB Ediciones, 2023), Edixela Burgos explica que WhatsApp lidera de forma indiscutible como la plataforma a través de la que se informan los ciudadanos en el país, con una proporción de tres cuartas partes de los consultados, seguidos por un 48% que usa Facebook para consumir contenido informativo y en tercer lugar con Instagram con 35%.
La alfabetización digital como constante
En un entorno digital marcado por su transformación permanente, es obligatoria la actualización de los conocimientos, estrategias y habilidades que nos permiten aproximarnos y apropiarnos de esos recursos tecnológicos que facilitan emprender tareas de verificación adaptadas a los entornos mediáticos.
Desde el Observatorio Venezolano de Fake News hemos recopilado y actualizado de forma recurrente herramientas y desarrollo de software que facilitan las tareas de verificación de la información adaptadas a los formatos de construcción y también específicas para cada plataforma de difusión de los contenidos. También se han construido reflexiones que permiten pensar la alfabetización como un proceso constante que requiere actualización, tal como lo hacen las versiones y algoritmos de producción y difusión de información.
Tal como se adelantó en una publicación previa del OVFN la alfabetización digital en términos de desinformación, trasciende las tareas de aprender a usar o ejecutar. También se trata del “desarrollo de criterio que permita discernir entre la calidad, veracidad y pertinencia de contenidos que llegan, envían, reciben, pululan…”. En ese sentido, son varias las iniciativas comunicacionales que se han dedicado al esfuerzo de construir mecanismos abocados a esa tarea de cultivar la duda y a partir de ella generar procesos, asistidos por herramientas tecnológicas, que faciliten los procesos destinados a frenar la desinformación.
Alternativas de alfabetización contra la desinformación
Magela Cabrera Castiglioni, Javier Canzani Cuello e Ignacio Saraiva Cruz desarrollaron en 2023 unas Pautas de alfabetización informacional y mediática en contextos de desinformación para la Universidad de la República en Uruguay. La propuesta desarrolla cuatro categorías:
- Competencias en información: incluye reconocer la necesidad de información, formular una estrategia de búsqueda y seleccionar la información pertinente a la necesidad. Identificar un autor o responsable y elementos de contexto de la noticia. Realizar una lectura crítica del texto que permita identificar sesgos. Ampliar la búsqueda para contrastar con otras informaciones. Conocer las legislaciones vigentes en relación con el derecho de autor y el uso ético de la información como una dimensión que proporcione elementos para consumir y comunicar información. Realizar un uso con sentido de las tecnologías que permita un acceso, uso y apropiación de la información.
- Competencias mediáticas: destaca conocer la diversidad y características del ecosistema de medios de comunicación. Reconocer los diferentes componentes que conforman las noticias en tanto tipologías documentales. Conocer y aplicar criterios de verificación de las noticias. Poder distinguir diversos formatos de noticias y su intencionalidad. Conocer las políticas de uso/privacidad y las funcionalidades de las aplicaciones y sitios en los cuales generamos, consumimos y comunicamos información.
- Competencias interpersonales: se refiere a tomar conciencia sobre el estar en red y su implicancia respecto a la exposición y a los riesgos que eso puede acarrear. Respetar a las otras personas con las que interactuamos en la red adhiriendo a valores como la tolerancia, la inclusión y la promoción del diálogo intercultural. Respetar y preservar la privacidad e intimidad de las personas. Estar comprometido con la construcción de la comunidad en entornos digitales y promover información que pueda redundar en cambios positivos.
- Competencias para el fortalecimiento y goce de derechos: implica reconocer nuestro estado como sujetos de derecho en el marco de la sociedad. Asumir nuestro papel en tanto consumidores y creadores de información, teniendo en cuenta que ello es también una responsabilidad con nuestra comunidad. Reflexionar críticamente sobre las brechas e inequidades que resultan de un acceso desigual a la información y los medios para la generación, consumo y comunicación de información. Conocer la existencia de los derechos de participación, derechos humanos que implican la participación activa en la vida pública y la defensa de la democracia. Reconocer y apropiarse de los diferentes medios de información y comunicación para tomar parte en la vida cultural de la comunidad, ejerciendo este derecho humano a partir de la creación y el consumo de la cultura en sus diversas expresiones.
En 2022 la Organización de Naciones Unidas publicó el informe para Contrarrestar la desinformación para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales, en el que destaca principalmente las responsabilidades de los Estados en la materia, pero también los compromisos de las empresas tecnológicas encargadas de sostener la capacidad de difusión de contenidos que, en principio deberían ser “de calidad”, en los términos que se apegue a los constructos aceptados como “fundamentales” para la humanidad.
La Red Internacional de Periodistas (IJnet, por sus siglas en inglés) también genera aportes sobre los procesos propuestos para sostener una alfabetización digital contra la desinformación que entienda el proceso complejo de continua evolución de los entornos de desarrollo y consumo de contenidos. Por ejemplo, Cristiana Bedei reflexiona sobre cómo los periodistas se pueden proteger en línea de los ataques y acosos digitales, destacando estrategias como la limpieza de la “presencia digital”, privacidad de usuarios, herramientas en tiempo real, acompañamiento con autoridades y aporta recursos valiosos como:
- Protegerse de la violencia en línea, del Comité para la Protección de los Periodistas
- Centro de respuesta a la violencia en línea, de la Coalición contra la violencia en línea
- Guía para proteger a las redacciones y a las periodistas de la violencia en línea, de la International Women’s Media Foundation
Cultivar la actualización
Se defiende lo que se conoce. Es fundamental el pleno conocimiento de los derechos y capacidades en materia de libertad de expresión y acceso a la información para profundizar en el valor humano de la calidad de contenidos que se difunden, y en consecuencia, que las audiencias consumen.
La meta es generar condiciones para fortalecer a una ciudadanía que además de consumidora de contenido informativos, desarrolle una aproximación, búsqueda y consumo de forma crítica y desarrolle capacidades de generar nuevos contenidos que puedan ser devueltos a la sociedad de la que forma parte. Así, se contribuye con la lucha contra la desinformación de una manera orgánica logrando una apropiación de esa vertiginosa cultura digital.
