
“Si no quieren que Venezuela caiga, en un gran baño de sangre, en una guerra civil, producto de los fascistas garanticemos el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo”. Así dijo Nicolás Maduro en una manifestación de su campaña electoral el pasado 17 de julio y después en una conversación de apariencia privada repitió algo similar. Pero después que el presidente Lula declarara, y también el expresidente Alberto Fernández que en democracia quien pierde las elecciones se va la red X se llenó de una campaña según la cual votar por Nicolás Maduro es votar por #GenteDePaz.
¿Uso de recursos públicos para promover a un candidato? Por supuesto que sí. Descargamos 2 mil 400 mensajes y allí resulta evidente que las 142 cuentas mencionadas (retuiteadas) en esos mensajes son fundamentalmente de instituciones del Estado como se puede ver en ésta nube de palabras.

Pero las cinco cuentas más retuiteadas son las siguientes.
| Cuentas | Cantidad de mensajes |
| luchaalmada | 515 |
| nicolasmaduro | 507 |
| Jorgepsuv | 137 |
| eliosestrada18 | 48 |
| conelmazodando | 45 |
En lugar de ser un mensaje completo en el que esté integrada, la etiqueta #GenteDePaz es un añadido a mensajes de cualquier tipo: un cierre de campaña, una entrega de recursos, operativos especiales. Lo importante es que las cuentas a las que pertenecen las instituciones posicionen la etiqueta para que se convierta en tendencia dentro de X y destacar de esa manera como es un supuesto tema importante aunque haya sido impulsada por una campaña coordinada.
A pocos días de las elecciones presidenciales del 28 de julio se multiplican las etiquetas gubernamentales que sirven para, coordinadamente, posicionar unos temas y ocultar otros que no tienen una maquinaria que los impulse.
En estos días preelectorales se posicionan temas desde una maquinaria estatal-partidista, mientras se bloquea a medios que investigan y verificadores del discurso público o de falsedades que se impulsan desde el gobierno para atribuirlas a los contrincantes políticos. Es un momento oscuro para el periodismo venezolano, pero precisamente por eso es cuando más se necesita la luz. La democracia muere en la oscuridad y los medios venezolanos hacen de todo para seguir iluminando.
