Encuestas falsas y presuntas declinaciones, esencia de la “guerra sucia” de esta campaña

La difusión de encuestas falsas, reportes de presuntas declinaciones a favor de algún candidato e, incluso, la manipulación de fotografías han formado parte de las malas prácticas de la campaña electoral de cara a las votaciones regionales del próximo domingo 21 de noviembre en Venezuela.

Hasta 21,1 millones de venezolanos registrados ante el Consejo Nacional Electoral están llamados a participar en unos comicios que marcan el retorno de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro al voto, luego de cuatro años de ausencia por haber adoptado estrategias abstencionistas al considerar que los últimos comicios se trataban de un “fraude” y de procesos ilegítimos.

Los partidos políticos que detractan del oficialismo venezolano se suman al proceso con aspiraciones a recuperar espacios de gobierno, ganar garantías de transparencia y la vista puesta en procesos nacionales de envergadura, como unas eventuales presidenciales. En el interín, esta campaña estuvo signada por estrategias que buscaron confundir las percepciones de electores de algunas regiones.

Las encuestas falsas

La difusión de encuestas falsas no es práctica nueva en Venezuela, pero el fenómeno siguió en vigencia en las vísperas de las elecciones regionales del próximo domingo, donde están en juego 23 gobernaciones, 335 alcaldías y un número importante de diputaciones regionales y concejalías locales. 

Hubo casos emblemáticos. Uno de los primeros se registró antes de que iniciara formalmente la campaña electoral, como estipuló el CNE en su cronograma. El 27 de octubre, la firma privada Hinterlaces desmintió la autoría de una encuesta que circulaba sobre presuntas opciones de votos en Zulia, con ventaja para el actual gobernador oficialista Omar Prieto sobre su rival y exmandatario regional Manuel Rosales, con una relación de 43% a 32%, respectivamente. 

La encuestadora desmintió que se trate de un estudio realizado por ella: “@Hinterlaces informa a nuestros seguidores y público en general, que las encuestas e informaciones que no son publicadas en nuestras redes oficiales, o sin nuestra identidad gráfica y ficha técnica, son totalmente falsas”, escribió en Twitter, añadiendo sobre la imagen divulgada un sello de “falso” en letras rojas.

Algunos comunicadores sociales nacidos en Zulia compartieron en sus redes la imagen como si se tratara de un sondeo real. Hubo, en este caso, usurpación de la imagen de Hinterlaces para manipular y engañar.

También ocurrió que, el 1 de noviembre, la empresa encuestadora Datanálisis negó una supuesta encuesta de su autoría que favorecía al candidato de la oposición en Valencia, Carabobo, Carlos Lozano. Luis Sánchez, gerente de consultoría de la firma, acotó que no hubo encuestas recientes en esa ciudad.

Apenas un día después, se divulgó en redes sociales un presunto sondeo de opinión de Datanálisis sobre opciones de voto en Nueva Esparta. Luis Vicente León, presidente de la empresa, desmintió que haya realizado encuestas en la isla, ni en Lara, sobre cuya intención de voto también hubo reportes a favor del abanderado de la plataforma opositora en esa entidad, Luis Florido.

“Las encuestas que circulan como nuestras en esas localidades son falsas”, escribió León en Twitter, aclarando que apenas entonces iniciarían trabajos de campo en regiones como Lara y Nueva Esparta.

Falsas declinaciones

La idea de que un candidato o bloque político “se bajó del bus” para beneficiar a su adversario circuló en regiones como Mérida, Monagas y Táchira durante la campaña electoral. Incluso, hubo algún reportero que advertía sobre una supuesta decisión de la plataforma opositora de abandonar el proceso.

El presunto retiro de la coalición opositora se convirtió en octubre, antes de que iniciara la campaña, en un torrente de cadenas de WhatsApp con base en la captura de imagen de una publicación realizada en ese sentido por el periodista zuliano y político retirado, Ángel Monagas. Ese mensaje sobre una “nueva decisión de la MUD G4”, supondría la no participación de la oposición venezolana en las elecciones regionales del 21 de noviembre. Los detractores de Maduro se reenfocarían en la estrategia de impulsar un referendo revocatorio presidencial en 2022, insistía el comunicador. “Hasta el momento, es lo oficial. De ser cierto, se consolida la tesis de María Corina Machado”, indicaba.

Monagas efectivamente difundió ese mensaje el 24 de agosto pasado, semanas antes de que la plataforma opositora confirmara ante la prensa nacional que sí participaría en las elecciones. El propio comunicador aclaró al Observatorio Venezolano de Fake News que la información compartida había formado parte de una discusión de los partidos opositores, pero antes de que anunciaran que sí estarían presentes con candidatos en el proceso del 21 de noviembre.

Una semana antes, circularon versiones en redes sociales y mensajería directa entre usuarios de este tipo de aplicaciones sobre la presunta declinación del candidato opositor a la gobernación de Monagas, Piero Maroun, a favor del abanderado del bloque disidente Alianza Democrática. Medios de esa región nunca publicaron semejante información, indicaron periodistas locales, mientras Maroun presentaba su propuesta de gobierno ante los electores, lo que confirmó que su aspiración seguía de pie de cara al domingo 21.

Hubo casos similares en otras regiones del occidente venezolano. Circuló la imagen de un supuesto tuit de la gobernadora de Táchira, Laidy Gómez, donde anunciaba su renuncia a la candidatura a la reelección para evitar que “la dictadura” ganara. Su propio equipo de prensa desmintió el mensaje.

A mediados de noviembre, en pleno cénit de la campaña electoral, también se difundió una imagen con el resumen de varias supuestas declinaciones de candidatos opositores en diferentes estados, que nombraba, inicialmente, el retiro de la aspiración del dirigente opositor Carlos Ocariz en Miranda. 

Si bien esta información de Ocariz fue cierta, la gráfica aseguraba que el candidato Ramón Guevara, en Mérida, también se había retirado. El abanderado andino de la Mesa de la Unidad mantiene sus aspiraciones, empero.

Fotografías manipuladas

La edición de fotografías para desprestigiar las reputaciones de candidatos también se hizo presente en la campaña de las regionales en Venezuela. Fue el caso de una fotografía del candidato a la gobernación de Nueva Esparta por la disidente Alianza Democrática, Morel Rodríguez, donde podía verse usando una muleta. La fotografía resultó ser falsa. Un video de ese preciso acto de campaña donde se tomó la fotografía se nota que el dirigente político se encontraba con una persona que sí usaba muleta y que, por el ángulo de la gráfica, se fusionaba con el brazo de Rodríguez. Usuarios usaron la foto para desacreditarlo, llamándolo “abuelo” y pidiéndolo que fuera a “descansar” lejos de su cargo.

Otra fotografía de un candidato de Nueva Esparta también sufrió retoques digitales para desprestigiarlo. Se trató del aspirante en el municipio Mariño, José Antonio González, alias “el chino”, quien apareció en una imagen claramente modificada vistiendo una franela roja con el logo de los ojos del expresidente Hugo Chávez. En la foto original, se comprobó luego, lucía una franela verde.

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