Campaña electoral express y rodeada de desinformación
La Ley Orgánica de Procesos Electorales establece en su artículo 71 que el Consejo Nacional Electoral tiene la facultad de establecer el lapso de la campaña electoral para cada procesos comicial y las especificaciones de su regulación. Expertos en la materia han destacado lo corto del calendario electoral de las presidenciales 2024, no solo en lo referente a la campaña sino en cada fase del proceso que incluye el marco jurídico (reglamentos), planificación, formación, registro de electores y candidatos, financiamiento de campaña, campaña, elección propiamente y su verificación y auditoría.
A pocos días de celebrarse la elección presidencial en Venezuela, atravesamos los 21 días de campaña electoral establecidos en la Gaceta Electoral número 1061, de fecha 3 de julio de 2024, en medio de silencios, desinformación, ventajismo y mucha incertidumbre sobre los pasos por transitar en el resto del proceso. Una de las falencias en esta trayectoria ha sido la escasa información oficial del árbitro del proceso, el Consejo Nacional Electoral.
Ya lo advierte León Hernández, en una publicación previa del Observatorio Venezolano de Fake News, en el que describe que “el contexto electoral venezolano ha sido susceptible a campañas de desinformación tendentes a manipular al electorado”. Y en específico, denuncia que “las garantías electorales, tales como el secreto del voto, no son reforzadas por campañas institucionales”. Ese es el foco de interés actual: la campaña, su corta duración y la desinformación que la rodea.
Griselda Colina, directora del Observatorio Global de Comunicación y Democracia y ex rectora del CNE, señala que la primera diferencia de la actual campaña presidencial en comparación con otros procesos similares, es que la campaña tuvo un inicio anticipado. “El país completo está en campaña no oficial desde inicios de este año y generó un entusiasmo en cada rincón con dos principales candidaturas posicionadas: la de Nicolás Maduro y la de Edmundo González Urrutia acompañado de la líder María Corina Machado”.
Con relación a los cortos tiempos de la actual campaña indica que tiene que ver también con los recortes que ha tenido el cronograma general: “Todos los lapsos de las fases que hemos visto a lo largo del proceso fueron cortas, muchas insuficientes. Lo vimos en todo y la campaña no es la excepción. Tenemos un cronograma insuficiente”.
Son una sumatoria de elementos que robustecen la desinformación de la campaña presidencial: ausencia de información oficial, ventajismo del candidato en funciones de presidente, manipulación de los contenidos y circulación desmedida y en incremento de bulos y desprestigio de la candidatura que representa a la Mesa de la Unidad Democrática y los personajes vinculados a ella.
Una carrera desigual
Colina destaca que esta ha sido una carrera asimétrica, especialmente en el uso de los recursos públicos para beneficio del candidato presidente. “En Venezuela ya hablábamos de ventajismo, pero lo que estamos viendo en el marco de esta campaña sobre cómo se usan los bienes, los recursos, las personas y se funden con el partido de gobierno sin diferencias”.
El Diario hace un recuento de las leyes que ha infringido el SENIAT al hacer propaganda electoral. La enumeración comienza con la Constitución Nacional, pasando por la Ley Orgánica del Poder Electoral, Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política y Ley contra la corrupción. La normativa establece que está prohibida la parcialidad política de los miembros de instituciones públicas, por estar al servicio del Estado en tanto no deben favorecer a partidos ni candidatos.
Colina insiste en que la asimetría en la campaña oficial es una de las señales más evidentes en el uso de recursos por parte de uno de los candidatos contra la casi inexistente propaganda del opositor. “Todo lo que tiene que ver con materiales que están publicándose bien sean vallas, afiches, pinturas en paredes, están concentradas prácticamente en todo el país para uno de los candidatos mientras que los otros candidatos, incluido el candidato que concentra la mayoría de la intención de voto, casi nada, no lo ves en esas promociones ni en televisión, ni en radio ni en ni en vallas, en ninguno de estos. Creo que nunca habíamos visto una campaña tan asimétrica”.
La campaña de la desinformación
Los candidatos que aspiran a la Presidencia de Venezuela también enfrentan una cruzada contra la circulación de contenidos falsos, manipulados, descontextualizados que forman parte de intentos orquestados de desprestigio que varias plataformas dedicadas a combatir de la desinformación han desmentido progresivamente. Por ejemplo, los publicados por el OVFN desde sus redes sociales.
Cotejo, medio dedicado al fact checking, difundió un resumen de ese escenario de batalla campal contra el monstruo de la desinformación. El candidato por la MUD, Edmundo González, denunció que “hay un desbalance en la información” y la plataforma periodística lo confirmó. Eso incluye censura, bloqueo en el acceso a plataformas periodísticas y medios estatales al servicio del candidato presidente.
Colina insiste en llamar la atención sobre cómo se incrementaron las campañas de desinformación en torno a las candidaturas que son contrarias al grupo que está en el poder y cómo han bloqueado el acceso a plataformas dedicadas a desmentir esa narrativa oficialista. Organizaciones como Espacio Público y VeSinFiltro han alertado desde inicios de este mes al bloque de plataformas dedicadas al desmentido de bulos como Cazadores de Fake News, Sin Paja y el OVFN.
Otra vertiente de la desinformación en la campaña electoral tiene que ver con el desprestigio de las figuras que lideran el sector opositor. Como algunos de los detectados por el OVFN sobre los ataques a Corina Yoris cuando surgió como primera opción para sustituir a la líder María Corina Machado. También la tormenta de desinformación contra Edmundo González Urrutia luego de ser inscrito como candidato por la MUD.
Un estudio reciente sobre las elecciones en Colombia, titulado Estrategias de posverdad y desinformación en las elecciones presidenciales colombianas 2022 de Liliana Gutiérrez-Coba y Carlos Rodríguez-Pérez, concluye que “la generación de desinformación en torno a las campañas electorales no sólo intervienen agentes externos, sino también los estrategas de las campañas políticas o incluso los propios candidatos cuando realizan declaraciones imprecisas o exageradas sobre un tema en particular. Por ello, es de destacar la necesidad de alertar a la ciudadanía sobre las estrategias utilizadas por los agentes de desinformación para incidir en la deliberación pública”.
Lo que significa que esta construcción de contenidos falsos en campaña electoral no es exclusiva de nuestro contexto, pero sí se agrava por las condiciones de nuestro reducido ecosistema mediático. Por lo tanto, los esfuerzos por desmentir, verificar y contrarrestar las campañas desinformativas necesitan de más recursos y presencia. Sobre todo, un esfuerzo adicional por la autonomía de los ciudadanos en el desarrollo de sus criterios.
