Lee más

Palabras que desinforman

Entre las muchas vertientes de los procesos desinformativos, el uso incorrecto deliberado de palabras, e incluso, la invención de nuevos términos para referirse a fenómenos cotidianos para disminuirlos, restarles valor o distraer la atención son prácticas que intencionalmente fomentan la desinformación
Lee más

Tormenta de desinformación contra Edmundo González Urrutia

La estrategia de los laboratorios de desinformación y guerra sucia política es el oportunismo, ante el hambre colectiva de conocimiento en torno a la trayectoria del diplomático, cuyo rostro representa a la alternativa liderada por María Corina Machado, bajo el consenso de la plataforma unitaria. Algunos sectores agobiados por la censura y fallas de acceso a internet lucen menos resistentes a los ataques dirigidos a enlodar la figura de este internacionalista y profesor
Lee más

Ciudadanos vulnerados por la desinformación

En tiempos de hiperconexión, acceso a contenidos en tiempo real, incontables cantidades de plataformas para producción y difusión de información conviven con una política de opacidad, monopolización de la narrativa, silencios oficiales y persecución, amedrentamiento y censura, la víctima final es la ciudadanía y el ejercicio pleno de sus libertades.
Lee más

“Estructura mediática extorsiva”: Cuando informar desinforma

A los medios, periodistas y verificadores nos queda una pregunta aún sin responder: ¿Cómo cubrimos información cuando la fuente está claramente desinformando? ¿Cómo contamos la historia sin repetir el encuadre que se busca desde el poder cuando se está desinformando?. En el texto se analiza cómo se imponen desinformaciones desde el poder.
Lee más

Con imágenes manipuladas se construye narrativa de lucha de clases

La desinformación en redes y la narrativa de sectores oficialistas coinciden en llamar a dirigentes de la oposición como “los apellidos”, alimentando la idea de que no pertenecen al pueblo. La perspectiva de una lucha de clases podría captar adeptos en sectores vulnerables de desiertos informativos, pero el contexto venezolano es distinto al de 1998, cuando se empleó el discurso electoral sobre las “cúpulas podridas”, en busca del voto castigo a la dirigencia gubernamental de entonces.